viernes, 4 de junio de 2021

La Niña de Rojo I

"Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja." 

Charles Perault (1697)



Periodista: ¿Desde cuando le gusta Caperucita Roja?
Yo: Está presente en la foto familiar de mi primer año. 

Sepan disculpar que sea auto-referencial, pero como verán esta relación entre La Niña de Rojo y yo empezó hace más de 40 años, estaba presente en la pared de mi casa cuando nací.

Caperucita Roja se transformó en mi cuento favorito, por tratarse de una niña y no una princesa. Cualquiera se puede poner en la piel o la capa de esa niña normal, con una mamá y una abuela, sin reyes ni príncipes, podemos decir que es un relato que no tiene ni lugar ni tiempo.

Me siento identificada con esta niña de la que desconocemos el nombre, solo sabemos que era "la más bonita que jamás se hubiera visto" y que usaba una capa roja. No por ser la más bonita que jamás se hubiera visto, pero si por entretenerse a hablar con el lobo. Él le ofrece palabras, un posible relato y ella no resiste la tentación de escucharlo. Se detiene a ver las flores y mariposas del bosque con curiosidad, disfrutando el camino sin ser consciente del paso del tiempo. 

Pero alejando el foco de mi persona, y centrándome en La Niña de Rojo, ¿cuál es su origen? 

Algunos autores trazan líneas de semejanzas con algunos relatos de la mitología griega o romana, o la historia de "Jonas y la Ballena de la Biblia".


Pero como niña vestida de rojo podemos encontrar una referencia en un texto entre (1022 - 1024) de Egberto de Lieja, Fecunda ratis:


Sobre una niña salvada de los lobeznos.

Lo que relato, los campesinos pueden decirlo igual que yo

y no es tan maravilloso como cierto de creer.

Un hombre tomó a una niña de la pila sagrada,

y le dio una túnica tejida de lana roja;

la fiesta sagrada de Pentecostés fue el día de su bautizo.

La niña, ahora de cinco años, sale

al amanecer, sin rumbo e inocente del peligro.

Un lobo la atacó, fue a su madriguera en el bosque

llevándose como botín para sus cachorros, y la dejó para ser devorada.

Ellos se le acercaron, y no pudiendo ser capaces de herirla,

Comenzaron, libres de su ferocidad, a acariciar su cabeza.

“No rompan esta túnica, ratones”, dijo la niñita,

“que me la dio mi padrino al sacarme de la pila”.

Dios ablanda las almas feroces.


En este caso la vestimenta roja funciona a modo de protección y recordemos que el peligro de los lobos en los bosques no era metafórico, era literal. 


Luego en el siglo XV, podemos encontrar el cuento de "La abuela", si bien en esta historia no aparece la capa roja, la estructura del cuento si es parecido a la historia que todos conocemos. Un poco más condimentada por aspectos de canibalismo (la niña se come la carne y se bebe la sangre de la abuela), desnudismo (la niña hace un streap tease y tira la ropa al fuego) y escatológicos (la niña se salva cuando le pide al lobo salir para hacer caca). 


Y así llegamos a su primera versión edita, en 1697 Charles Perault en Francia publica su libro Cuentos de Mamá Oca, una recopilación de cuentos de la tradición oral. Recordemos que en está época no existía el concepto de niño que existe en la actualidad como sujeto de cuidados y derechos. El niño era un adulto en miniatura que frecuentaba las tabernas y trabajaba en las minas, cohabitaba con sus adultos y presenciaba escenas de intimidad y tenía un alto indice de mortalidad.  

Esta versión no presenta redención para la abuela y la niña, el lobo se las come y se termina la historia.

"—¡Para comerte!

Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió."

Esta es una de las mayores criticas que se le hacen hoy en día al cuento, la crueldad, pero reconozcamos que los cuentos no pueden ser separados de su contexto histórico, tampoco creo que todos los cuentos para niños deban tener siempre un final feliz, tal vez un final inquietante lleve a que el lector se cuestione. 

Lo que si incluye Charles Perrault es una moraleja para las muchachas de la corte francesa,  una advertencia explicita una vez finalizado el relato.

"Aquí vemos que la adolescencia,

en especial las señoritas,

bien hechas, amables y bonitas

no deben a cualquiera oír con complacencia,

y no resulta causa de extrañeza

ver que muchas del lobo son la presa.

Y digo el lobo, pues bajo su envoltura

no todos son de igual calaña:

Los hay con no poca maña,

silenciosos, sin odio ni amargura,

que en secreto, pacientes, con dulzura

van a la siga de las damiselas

hasta las casas y en las callejuelas;

más, bien sabemos que los zalameros

entre todos los lobos ¡ay! son los más fieros."

Y colorín, colorado, por hoy el cuento se ha terminado ... hay un largo camino desde está partida de La Niña de Rojo hasta nuestros días y lo iremos haciendo en varias entregas. 





miércoles, 26 de mayo de 2021

¿De qué hablamos cuando hablamos de libros?



El 26 de mayo se conmemora en Uruguay el Día Nacional Del Libro, por ser el aniversario de la Biblioteca Nacional, primera biblioteca pública del país fundada en 1816. La propuesta fue de Damaso Antonio Larrañaga y su idea era suplir con libros, la falta de maestros e instituciones. Entendía necesario crear una biblioteca pública donde pudiesen concurrir los jóvenes y aquellos que estuviesen interesados en acceder al conocimiento.

En los más de 200 años que pasaron, la misión de la Biblioteca Nacional ha cambiado, convirtiéndose en es la responsable de "guardar, ordenar, preservar, difundir y promover la investigación del acervo de impresos realizados en todo el territorio nacional" (según consta en su página)

En estos días mucho se ha hablado y se va a hablar del Día Nacional del Libro, pero ¿de qué hablamos exactamente cuando hablamos del libro?

Tomé 150 citas de autores, políticos, artistas, desde Bradbury, Franklin, Borges, Cortázar hasta Walt Disney, sobre los libros e hice una nube de palabras para detectar en que estamos de acuerdo cuando hablamos del libro.

Las dos primeras coincidencias son bastante obvias, lectura y leer, luego empiezan a aparecer vida, literatura, amor, encuentro, mundo, hombres, humanidad, escribir, aprender, conocimiento, memoria. 

 

En conclusión, tantos artistas, escritores, políticos, bibliotecarios, mediadores, padres y docentes estamos de acuerdo en el valor e importancia de los libros y la lectura en la vida de las personas.

 

Luego me pongo a buscar informes sobre lectura en Uruguay y me encuentro que Déborah Duarte en Imaginarios y consumo cultural del 2014, (desconozco si hay uno más reciente), dice que el 31.6% de los encuestados dice leer algún libro al año, el 14% casi nunca lee y el 25,7% nunca lee.

 

Olvidemos ese 31.6% que leen "algún" libro al año, pensemos en el 39,7% que casi nunca o nunca lee. 

 

¿Dónde están esos NO lectores? Yo en mis redes veo muchas citas y referencias a favor del libro, veo una movida muy grande con la consigna "guardianesdelibros". 

¿No será que los que estamos a favor de los libros equivocamos las consignas o los espacios?

 

¿Cómo hacemos para llegar a ese 39,7%? ¿Realmente queremos que sean lectores o no importa? Si no nos importa olvidemos las consignas y sigamos leyendo, ¿O las consigas se transformaron en esnobismo?

 

Capaz, como bibliotecaria me permito opinar, que lo que necesitamos son más bibliotecas en los barrios y no tantas bibliotecas virtuales. ¿No será que los consumidores de bibliotecas virtuales somos los que ya éramos lectores de antes? ¿No será que en los clubes de lectura estamos siempre los mismos? En mi caso participo en dos clubes de lectura.

 

Tal vez lo que necesitamos son más políticas públicas en favor de los libros y la lectura. Tal vez la Biblioteca Nacional necesita más presupuesto, más profesionales y menos entusiastas voluntarios que amen los libros y la historia. ¿Cómo podemos ayudar a que una institución tan importante cumpla con su misión "guardar, ordenar, preservar, difundir y promover" el acervo de todos los impresos del Uruguay?

 

Estaría bueno desacralizar el libro, o directamente prohibirlo, tal vez así tengamos más apoyo y lleguemos a más lectores. Todos sabemos la atracción que tiene lo prohibido. 

 

Para terminar, les propongo que nos tomemos cinco minutos para pensar, como padres, docentes, mediadores o profesionales del libro en ¿de qué hablamos cuando hablamos de libros?

domingo, 9 de mayo de 2021

¿Madre hay una sola ...?

En Uruguay el segundo domingo de mayo festejamos el día de la madre, ¿el día de la madre es todos los días? ¿es un día comercial? A mi entender la respuesta a las dos preguntas es SI, la previa al día de las madres es cuando hay más ventas, más que para el día del niño, más que para el día del padre.

Pero más allá de eso las madres se merecen un día para ser saludadas, festejadas y que cocine otro. Así que esta entrada va dedicada a la más mejor del mundo mundial, MI MADRE.

¿De qué va esta entrada?

De la imagen de las madres en la literatura infantil y juvenil (LIJ).

La LIJ y los libros infantiles no son inocentes, están atravesados por estereotipos, la ideología de sus autores, la idea de infancia del momento, el mercado y lo que los adultos creemos que los niños deben leer.

Desde bebé el niño recibe información en forma de palabras y juegos, sobre el mundo que lo rodea y del lugar que le corresponde a una madre:

Tortita de manteca

para mamá que me da la teta,

tortita de cebada

para papá que no da nada.

Luego vienen los libros para niños, y hablo de libros para niños ya que no todo lo que viene impreso en formato libro y está destinado a niños es LIJ, no hay que confundir. 

Cocoquita la gallinita mamita / Héctor Sánchez Puyo

Cocoquita es un gallina mamita que vive ocupada peinando sus hijitos, limpiando la casa, saliendo solo para hacer las compras y cocinando lombrices para sus siete pollitos, y esperarlos con la mesa pronta con siete platos pequeños y uno grande (para el gallo que vuelve cansado de trabajar), se ve que Cocoquita la gallina mamita esta a dieta o come de pie en la cocina, no hay indicios de que salga a cenar con sus amigas. 

Desde el titulo del libro ya nos esa ubicando a Cocoquita, con un diminutivo en el nombre y en su rol "mamita". No se sabe si está subestimando a las madres o a los niños que van a leer el libro

No les voy a adelantar el final, pero lo pueden leer haciendo clic aquí. Creo que no es necesario comentar la imagen de la madre que nos presenta este libro. Si quieren profundizar un poco más en la vida de Cocoquita, Beatriz Cabal en su libro "Mujercitas eran las de antes" hace un análisis muy completo y jocoso.

Lo que sorprende es que el autor es Hector Sanchez Puyal, seudónimo de Héctor Germán Oesterheld,  y resulta extraño que el autor de "El Eternauta" también publicara la historia de Cocoquita. Pena que sea uno de los desaparecidos de la dictadura Argentina y no le podemos preguntar en qué estaba pensando, tal vez lo escribió desde la ironía.

Pero regresando a los modelos de madre en la LIJ, me voy a ir a otros ejemplos un poco más interesantes y des-estereotipadas que tenemos en la Biblioteca de las Caperucitas Cómplices. Ya que si bien dice que "madre hay una sola", en la realidad y en la literatura, hay muchas. 

Una de esas madres que me desmoronaron como lectora es la que nos presenta Lygia Bojunga en ¡Chau! Una  madre que se enamora y decide abandonar a su hija para seguir ese amor. Bojunga no hace concesiones, pero tampoco juzga a esa madre y lo más terrible es que nos lo cuenta desde la mirada de la niña.

Lygia Bojunga / ¡Chau!

O en la novela de María Teresa Andruetto, La niña, el corazón y la casa  narra la historia de Tina, una niña vive con su papá y visita a la mamá los domingos. Una historia que presenta un modelo de familia y roles diferentes a lo que estamos acostumbrados,con el estilo sencillo y cálido al que nos tiene acostumbrados la autora. En la Biblioteca Virtual Miguel Cervantes pueden leer un fragmento
 
Libros y Literatura La niña, el corazón y la casa / María Teresa Andruetto

A veces las madres solo tienen un mal días que las convierte en chillonas,  en Madrechillona de Jutta Bauer. Una mamá grita tanto que desintegra a su hijo y lo hace volar hacia diferentes lugares. 
Madrechillona / Jutta Bauer

La que esté libre de un  buen grito debe ser una madre muy rara.
 
"Mi madre es rara" de  Rocha Gilmore es la historia de una niña que tiene una madre que se despierta transformada en monstruo. Le aparecen cuernos, uñas afiladas y largos y puntiagudos dientes.  Da tanto miedo, que su hija decide escapar a casa de una amiga, pero cuando llega se encuentra que en la casa de su amiga también pasan cosas raras. 

Mi madre es rara / Gilmore Rocha

Otras veces no es que las madres sean raras, las madres simplemente están superadas como la señora De La Cerda de El libro de los cerdos de Anthony Browne.  Un libro álbum en donde la mamá es un poco como Cocoquita, pero con la diferencia que además de lavar, planchar y cocinar, también trabaja fuera de casa y tiene la capacidad de revelarse y tomarse un tiempo para ella. Este libro, como todos los de Anthony Browne, no es para mirar a la ligera, ya que sus ilustraciones están llenas de detalles que van transformando una casa normal en un verdadero chiquero.

El libro de los cerdos / Anthony BrowneEl libro de los cerdos / Anthony Browne

El libro de los cerdos / Anthony BrowneEl libro de los cerdos / Anthony Browne

Y si hablamos de padres y madres fuera del molde, no nos podemos olvidar de los terribles padres de Matilda en la novela de Roald Dahl. Ya en el primer capítulo quedan presentados sin que sea necesario agregar más nada. 

"A veces se topa uno con padres que se comportan del modo opuesto. Padres que no demuestran el menor interés por sus hijos y que, naturalmente, son mucho peores que los que sienten un cariño delirante. El señor y la señora Wormwood eran de ésos. Tenían un hijo llamado Michael y una hija llamada Matilda, a la que los padres consideraban poco más que como una postilla. Una postilla es algo que uno tiene que soportar hasta que llega el momento de arrancársela de un papirotazo y lanzarla lejos. El señor y la señora Wormwood esperaban con ansiedad el momento de quitarse de encima a su hijita y lanzarla lejos, preferentemente al pueblo próximo o, incluso, más lejos aún."
Matilda / Roald Dahl

Por otro lado, a veces, el "tema" es el deseo de ser madre, como pasa en El cuento de la oca Carlota de Beatrix Potter publicado en 1908, donde Carlota busca la protección un collie y dos cachorros para proteger sus huevos de un zorro. 

El cuento de la oca Carlota / Beatrix Potter

Pero no solo los personajes de las madres con complejos,  los vínculos que establecen madres e hijos pueden volverse complicados, como en el caso de La ciudad de Armin Greder, que cuenta la cruda historia de una madre que pierde a su marido en la guerra y decide huir de la ciudad para proteger a su hijo «de las cosas terribles que suceden en la vida»

Y para terminar con este listado de madres en la LIJ me gustaría recomendarles un libro álbum realmente conmovedor. Yo diría que no es un libro para niños, que es un libro que los niños también pueden leer. Estoy hablando de Mi pequeño de Albertine y Germano Zullo, que nos cuenta la relación entre una madre y su hijo y cómo va cambiando con el paso del tiempo. 

Mi pequeño / Albertine y Germano Zullo

Y me quedan en el tintero las madrastras. ¿Saben cómo surgen las madrastras en los cuentos para niños? Aparecen cuando se presenta la necesidad de sacar lo truculento de los cuentos, cuando los cuentos pasan de ser para toda la familia, a ser para niños. Un ejemplo es el cuento de Hansel y Gretel, en la versión de los Hermanos Grimm de 1812. Quien propone abandonar a los niños en el bosque es la propia madre, cosa normal en una familia de leñadores en épocas de hambruna, en las que dos bocas que alimentar era muy pesado. Pero en la versión de 1819 ya aparece la madrastra, ya que la sensibilidad de la época dictaba que el abandono por parte de la madre era demasiado cruel. La otra razón de que exista el personaje de la madrastra es el alto índice de muerte de las mujeres principalmente en el parto. Dejo para otro día los libros con familias ensambladas.

No me quiero olvidar de la suegra, madre también al fin. En la versión de la Bella Durmiente de Charles Perrault, después que la princesa despierta de su largo sueño y conoce al príncipe, la historia continua. El príncipe mantiene en secreto a la Bella Durmiente y a sus dos hijos, Aurora y Día, ya que su madre, la reina, es una ogresa. La reina se las arregla para descubrir el secreto del príncipe e intenta comerse a Aurora, a Día y a la propia Bella Durmiente. 

Y para cerrar un libro que tengo entre manos en este momento, El cuento de la criada de la canadiense Margaret Atwood, donde el tema de la maternidad está muy presente. Otro día les cuento cómo termina ya que no lo he finalizado, también hay una película y una serie basadas en la historia.
El cuento de la criada / Margaret Atwood
Que tengan todos y todas un buen domingo. Que la maternidad la defina el amor y no los estereotipos.